lunes, 15 de febrero de 2016

El Emperador Bizantino Alejo

Alejo cómenon I

(Constantinopla, hoy Estambul, 1048-id., 1108) Emperador bizantino (1081-1108). Perteneciente a una de las más importantes familias terratenientes del imperio, Alejo Comneno subió al trono en un momento muy difícil, ya que el Imperio Romano de Oriente se encontraba sacudido por los desórdenes internos y amenazado por sus enemigos en el exterior. Persona culta y enérgica, supo ver la necesidad de pactar una paz con los turcos seléncidas de Rum para hacer frente a la amenaza que representaba el normando Roberto Giscardo en el Epiro. Una vez eliminado éste en 1085, Alejo marchó contra los pechenegos y los cumanos que hostigaban su frontera norte, y los derrotó tras una serie de durísimas campañas. Con la situación consolidada en su retaguardia, Alejo aprovechó con gran habilidad la división entre los turcos de Rum para obtener las máximas ganancias territoriales de la Primera Cruzada.


Primera Cruzada

La Primera Cruzada inició el complejo fenómeno histórico de campañas militares, peregrinaciones armadas y expansión colonial en Oriente Próximo que convulsionó esta región entre los siglos XI y XIII y que es denominado por la historiografía como las Cruzadas.

Aprovechando la llamada de auxilio del Emperador bizantino Alejo I Comneno, enfrentado con los turcos selyúcidas, el papa Urbano II predicó en 1095 en los diferentes países Cristianos de la Europa Occidental la conquista de la llamada Tierra Santa. Al intento de Pedro el Ermitaño, siguió la movilización de un ejército organizado, inspirado por el ideal de la guerra santa y liderado por nobles principalmente provenientes del reino de Francia y del Sacro Imperio Germánico, que fue nutriéndose en su avance de caballeros, soldados y numerosa población, hasta transformarse en un fenómeno de migración masiva.