sábado, 3 de junio de 2017

Campo de refugiados

A nadie le gusta nacer en un campo de refugiados”, cuenta Sidahmed, “es sinónimo de condiciones de vida malas y duras”. Él nació en un asentamiento situado en el suroeste de Argelia, a 30 km de Tinduf. A los siete años, como muchos otros niños saharauis, se fue a pasar las vacaciones de verano a Europa, concretamente a Italia. Allí pasó más de un verano porque se operó de los ojos. Se enteró de que tenía problemas de visión cuando acudió a la consulta de un médico en Roma, ya que en el campamento las condiciones sanitarias dejaban mucho que desear.La vida en estos asentamientos es muy dura, pero muchos de sus habitantes han luchado como Sidahmed por alcanzar un futuro prometedor. “Si la vida es dura, aquí pasarás tu verdadero examen, ganes o pierdas. La línea que separa el éxito y el fracaso es muy fina, y con la condición de refugiado puedes perder las cuentas de entrada, pero si las cosas te salen como quieres, el valor será doble”,

No hay comentarios:

Publicar un comentario